Llega el técnico, mira sus ductos y le dice que hay problemas. Ahora viene la pregunta del millón: ¿se reparan o se cambian por completo? La respuesta honesta es que depende, pero no es un misterio. Con unos cuantos criterios claros usted puede tomar una decisión sensata y sin que le vendan de más.
La respuesta directa
Repare cuando el daño es puntual y el resto del sistema está en buen estado: unas fugas, un tramo suelto, aislamiento gastado en una sección. Reemplace cuando los ductos son viejos, están dañados en muchos puntos, tienen moho extenso o pierden tanto aire que remendarlos sería gastar en un sistema que igual va a fallar pronto.
Cuándo reparar tiene sentido
La mayoría de los problemas de ductos en Florida se resuelven con reparación. Si su sistema tiene menos de diez o doce años y el daño está concentrado, reparar es lo inteligente. Casos típicos:
- Fugas en uniones y conexiones que se sellan con mastique.
- Un tramo flexible que se soltó o se aplastó.
- Aislamiento dañado en una sección específica.
- Una rejilla o registro suelto.
Estos arreglos son rápidos y devuelven mucho aire por poco dinero. Puede ver cómo se hacen en la página de reparación de ductos de aire.
Cuándo conviene reemplazar
Hay un punto en que seguir reparando es tirar dinero. Considere reemplazar si:
- Los ductos tienen más de quince años y son de material flexible barato.
- Hay fugas y roturas repartidas por toda la red.
- Aparece moho extenso dentro de los conductos.
- El diseño original está mal hecho, con tramos demasiado largos o estrechos.
- Roedores u otros animales dañaron el aislamiento en varios puntos.
En Florida el ático castiga los ductos flexibles con calor de hasta 130 grados, así que envejecen más rápido que en climas frescos.
Tabla de decisión
| Situación | Recomendación |
|---|---|
| Fugas en pocas uniones | Reparar |
| Un tramo suelto o aplastado | Reparar |
| Ductos de más de 15 años | Evaluar reemplazo |
| Daño y fugas por todos lados | Reemplazar |
| Moho extenso | Reemplazar |
| Diseño original deficiente | Reemplazar y rediseñar |
El factor costo a largo plazo
Reparar cuesta menos hoy, pero si el sistema está al final de su vida, va a seguir dando problemas. A veces la gente repara tres veces en dos años y termina gastando casi lo mismo que un reemplazo, sin la eficiencia de un sistema nuevo. La pregunta no es solo cuánto cuesta el arreglo, sino cuánto va a durar y cuánto aire va a seguir perdiendo mientras tanto.
Un sistema nuevo bien sellado deja de perder ese 20 a 30 por ciento de aire típico de los ductos viejos. Ese ahorro mes a mes ayuda a pagar la inversión con el tiempo.
No olvide el ático
Antes de decidir, mire también el aislamiento. De poco sirve reemplazar ductos si el ático los va a hornear igual. Muchas veces conviene combinar el trabajo de ductos con una mejora del aislamiento del ático para que el sistema nuevo rinda de verdad. Y si va a reparar, una limpieza de ductos previa deja todo listo.
En resumen
Reparar o reemplazar no es adivinanza. Mire la edad, la extensión del daño y cuánto aire pierde. Daño puntual, repare; daño generalizado o sistema viejo, reemplace. Si quiere una opinión honesta sobre su caso, escríbanos por la página de contacto y le decimos con franqueza qué le conviene.