Si abre el recibo de la luz cada mes y le da un pequeño susto, no está solo. En Florida el aire acondicionado es el que manda en la factura, y muchas veces la razón de que gaste tanto no está en el equipo, sino escondida dentro de las paredes y el ático: los ductos.
La respuesta corta
Cuando los ductos están sucios y tienen fugas, el aire frío no llega bien a las habitaciones. El sistema lo compensa quedándose encendido más tiempo, y ese tiempo extra es electricidad que usted paga. Los conductos con fugas pueden perder entre un 20 y un 30 por ciento del aire que producen antes de que llegue a las rejillas. Imagine pagar por diez galones de gasolina y que tres se derramen en el camino.
Por qué el polvo cuesta dinero
Dentro de un conducto, el polvo, la pelusa y las esporas de moho se van pegando a las paredes. Poco a poco el espacio por donde pasa el aire se hace más estrecho. El soplador tiene que empujar con más fuerza para mover la misma cantidad de aire, y eso se traduce en más consumo.
Hay otro detalle que la gente olvida: la serpentina del evaporador. Si el aire llega sucio, ese polvo se pega a la serpentina y forma una capa que actúa como un abrigo. El equipo pierde capacidad de enfriar y trabaja el doble para lograr la mitad. Una buena limpieza del sistema HVAC resuelve justo ese cuello de botella.
Las fugas: el enemigo silencioso
En Florida los ductos suelen correr por el ático, y ahí el calor llega a pasar los 130 grados Fahrenheit en pleno verano. Cuando un conducto tiene una fuga, no solo pierde aire frío. También chupa ese aire caliente del ático hacia adentro del sistema. O sea, usted enfría su casa y de paso enfría un poco el ático, gratis para el ático y carísimo para usted.
Las conexiones flojas, el cinta adhesiva vieja que se despegó y las uniones mal selladas son los culpables más comunes. Sellarlas con mastique es de los arreglos con mejor retorno. Puede ver cómo trabajamos eso en la página de reparación de ductos de aire.
Cuánto se pierde, en números
| Problema en los ductos | Aire o eficiencia que se pierde | Efecto en la factura |
|---|---|---|
| Fugas en uniones y conexiones | 20 a 30 por ciento del aire | Alto |
| Serpentina cubierta de polvo | Hasta 20 por ciento de capacidad | Alto |
| Filtro tapado | 5 a 15 por ciento de flujo | Medio |
| Aislamiento del ducto dañado | Ganancia de calor del ático | Medio a alto |
Cómo se nota en su casa
No hace falta un medidor especial para sospechar. Estas señales suelen apuntar a ductos sucios o con fugas:
- La factura sube sin que usted use más el aire.
- Unas habitaciones enfrían bien y otras se quedan calientes.
- El aire nunca alcanza la temperatura que marca el termostato.
- Hay más polvo del normal sobre los muebles.
- El equipo prende y apaga con mucha frecuencia, o casi no descansa.
Qué hacer al respecto
Lo primero es una inspección honesta. A veces basta con limpiar y sellar; otras veces el aislamiento del ático está tan gastado que el ático recalienta todo. En ese caso conviene mirar el aislamiento del ático, porque un ático fresco alivia mucho el trabajo de los ductos.
La cuenta es sencilla. Un sistema que respira libre, con ductos limpios y sellados, alcanza la temperatura más rápido y descansa. Menos horas encendido significa menos kilovatios y una factura más amable. Si quiere saber en qué estado están sus conductos, escríbanos por la página de contacto y le damos una orientación clara, sin adornos.